En caso de tirador activo o atentado terrorista, trataremos de abandonar el lugar lo más rápido posible o en su defecto trataremos de escondernos en baños, guardaropas, u otros sitios donde ocultarse. Hacerse el muerto pese a que en otros protocolos no está recomendado, en situaciones de grandes eventos donde no es posible abandonar el lugar es mejor opción que mantenerse en pie, como quedó demostrado en el incidente del concierto de Las Vegas o la Sala Bataclan de París.