Este modelo basado en el modelo de liderazgo publicado a finales de 1960 por Martin M. Broadwell asentó las fases del aprendizaje a la hora de realizar tareas.
Es fundamental para el docente reforzar al alumno de manera adecuada en cada una de estas fases para que no abandone el aprendizaje por exceso de ego y falta de espectativas, por desesperación y caida a la realidad de la dificultad, por desánimo ante todo lo que queda por aprender, o por estancamiento al creer que ya está todo aprendido.